
Nueva Ley de Datos Personales: David Olivares explica en Radio La Clave qué deben hacer las empresas antes de diciembre
La protección de datos personales está dejando de ser un tema exclusivo de grandes empresas, áreas legales o compañías tecnológicas. Desde diciembre, organizaciones de distintos tamaños tendrán que revisar con mayor atención qué información recopilan de sus clientes, trabajadores, proveedores y usuarios, para qué la utilizan, dónde la almacenan y quién tiene acceso a ella.
Este fue uno de los principales temas abordados por David Olivares, cofundador de Ley de Datos Fácil, durante su participación en el programa Tan Solo un Momento de Radio La Clave 92.9 FM, donde explicó en términos simples algunos de los principales cambios que introduce la nueva Ley N.º 21.719 de Protección de Datos Personales.
Una ley que afecta a prácticamente todas las empresas
Cuando se habla de datos personales es fácil pensar únicamente en grandes bases de datos, bancos o plataformas digitales. Sin embargo, la realidad cotidiana de una empresa es bastante diferente.
Una empresa trata datos personales cuando mantiene información de sus trabajadores, administra una base de clientes, recibe solicitudes a través de un formulario web, registra números de teléfono, utiliza correos electrónicos para realizar comunicaciones comerciales o entrega información de clientes a proveedores externos.
Una PYME puede hacerlo mediante una planilla Excel, un CRM, WhatsApp, un sistema de facturación o incluso registros mantenidos manualmente.
Por eso, uno de los mensajes centrales de la conversación fue que la protección de datos no depende solamente del tamaño de una organización, sino del tratamiento que realiza de información perteneciente a personas.
¿Qué cambia con la Ley 21.719?
La nueva regulación moderniza el marco chileno de protección de datos personales e incorpora mayores responsabilidades para quienes recopilan y utilizan información de personas.
Esto obliga a las organizaciones a conocer con mucho mayor detalle su propio ciclo de datos.
Ya no será suficiente con saber que una empresa tiene una base de clientes. También será necesario poder identificar aspectos como:
qué datos personales se recopilan; para qué finalidad se utilizan; cuál es la justificación para tratarlos; dónde se encuentran almacenados; qué personas o proveedores pueden acceder a ellos; durante cuánto tiempo se conservan; y qué ocurre posteriormente con esa información.
El desafío, por tanto, no es solamente jurídico. También involucra procesos internos, tecnología, seguridad, proveedores y gobernanza.
El derecho de las personas sobre sus propios datos
Otro cambio relevante es el fortalecimiento de los derechos que tienen las personas respecto de su información.
Los titulares de datos podrán ejercer los denominados derechos ARCOP, relacionados con el acceso, rectificación, supresión, oposición y portabilidad de sus datos personales.
En la práctica, esto significa que una organización debe estar preparada para recibir una solicitud, identificar la información asociada a una persona y responder adecuadamente.
Para hacerlo de manera eficiente, las empresas necesitan saber previamente dónde están sus datos y cómo circulan dentro de la organización.
Una empresa que tiene información distribuida entre correos electrónicos, planillas, aplicaciones, plataformas comerciales y distintos proveedores tendrá mayores dificultades para responder si no existe previamente un ordenamiento.
El desafío no es llenar documentos: es entender cómo circulan los datos
Uno de los puntos relevantes de esta nueva etapa regulatoria será avanzar desde una lógica meramente documental hacia una verdadera gestión de los datos personales.
Para comenzar, las organizaciones necesitan realizar un levantamiento que permita entender qué información manejan actualmente.
Dos herramientas importantes dentro de este proceso son el Registro de Actividades de Tratamiento (RAT) y el Mapa de Procesos e Inventario de Datos (MPI).
Estos instrumentos permiten construir una visión mucho más clara del tratamiento de información dentro de una empresa: qué datos existen, quién los utiliza, con qué sistemas se relacionan y cuáles pueden ser los principales puntos de riesgo.
Este diagnóstico inicial resulta especialmente importante porque cada organización es distinta. Una empresa de servicios financieros, una clínica, una tienda online, una constructora o una PYME comercial pueden manejar tipos y cantidades de información completamente diferentes.
Los proveedores también forman parte del problema
Otro aspecto que las empresas deberán revisar es su relación con terceros.
Hoy una organización puede utilizar servicios de almacenamiento en la nube, plataformas de marketing, CRM, sistemas de recursos humanos, herramientas de inteligencia artificial, servicios contables o proveedores tecnológicos que procesan información por cuenta de la empresa.
Por esta razón, implementar correctamente la nueva normativa también implica identificar qué proveedores tienen acceso a datos personales y bajo qué condiciones los utilizan.
La protección de datos deja así de ser responsabilidad exclusiva de una sola área y comienza a involucrar a distintas partes de la organización.
Tecnología para hacer más simple el cumplimiento
Precisamente frente a esa complejidad nace Ley de Datos Fácil, una plataforma creada para ayudar a empresas, PYMEs y profesionales independientes a entender e implementar los principales requerimientos asociados a la nueva regulación.
La plataforma permite avanzar progresivamente desde un diagnóstico inicial hacia la identificación de brechas, procesos, tratamientos y documentación necesaria para implementar una estructura de cumplimiento.
Entre sus funcionalidades se encuentran herramientas relacionadas con:
Registro de Actividades de Tratamiento (RAT) Permite organizar los distintos tratamientos de datos realizados por una organización.
Mapa de Procesos e Inventario (MPI) Ayuda a identificar dónde existen datos personales y cómo circulan dentro de la empresa.
Gestión de derechos ARCOP Facilita la administración de solicitudes realizadas por titulares de datos.
Gestión de proveedores Permite mantener una visión estructurada de terceros que participan en el tratamiento de información.
Documentos, políticas y contratos Centraliza documentación relacionada con la protección y tratamiento de datos personales.
Gestión de incidentes y seguridad Permite mantener registro y seguimiento de situaciones que puedan afectar la información personal.
El objetivo es transformar una regulación que puede parecer compleja en un proceso de implementación más comprensible y ordenado.
El 1 de diciembre está cada vez más cerca
La Ley N.º 21.719 entra en vigencia el 1 de diciembre de 2026, por lo que el período previo representa una oportunidad para que las organizaciones puedan diagnosticar su situación y comenzar a ordenar sus procesos antes de la entrada en funcionamiento del nuevo régimen.
Esperar hasta diciembre puede significar intentar resolver simultáneamente aspectos legales, tecnológicos, documentales y operacionales que requieren previamente entender cómo funciona cada organización.
La recomendación, por tanto, es comenzar por algo mucho más simple: saber qué datos personales tiene actualmente la empresa y qué hace con ellos.
A partir de esa información es posible construir progresivamente un modelo de cumplimiento.
Revisa la entrevista completa en Radio La Clave
David Olivares profundizó sobre estos temas en su conversación en Radio La Clave 92.9 FM, dentro del programa Tan Solo un Momento.
Puedes ver la entrevista completa aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=TC-6xiBlhl8&t=454s
Si quieres conocer qué tan preparada está tu organización para la nueva Ley de Protección de Datos Personales, puedes comenzar realizando una evaluación en:
leydedatosfacil.cl
La protección de datos ya no será solamente un asunto tecnológico o legal. Desde diciembre será parte de la gestión cotidiana de las empresas chilenas.